Cuentitis

-Doctora, no sé qué me pasa…

-Tranquilícese y dígame qué le sucede.

-Llevo unos días inquieto. Me despierto y ahí está, encima de la mesa, mirándome. No tiene ojos, pero le aseguro que me mira fijamente.

-¿El qué le mira?

-El cuaderno. Está en blanco. Pero no necesito dibujarle unos ojos para saber que me mira.

-Ha probado… ¿a escribir algo?

cropped-podrc3adamos-hacer1.png

-Eso es lo peor. Sé lo que quiero escribir, la historia que quiero contar, pero cuando me siento, cojo el boli y empiezo a sudar. Escribo algo, lo tacho, arranco el folio y al instante aparece otro en el mismo lugar, mirándome con la misma mirada cruel.

-Hmmm, la doctora se reclina pensativa sobre su asiento.

-¿Qué hago?

-Voy a tener que hacerle análisis, pero mucho me temo que lo suyo es una infección cerebral producida por una historia. Vamos, que tiene cuentitis.

Esto es magia

Habéis visto ilusionismo, pases de mano y desapariciones. Pero magia es que durante 5 minutos os habéis olvidado de vuestros problemas.

La magia es a veces una puerta que te transporta años atrás, que se abre cuando escuchas a Miguel Ángel Gea decir esa frase en el Sótano Mágico y es capaz de llevarte hasta tu yo de hace 15 años, sentado delante de una mesa ante tu abuela y una baraja.

Vivir puerta con puerta con tu abuela tiene una ventaja: cuando pillabas un berrinche, con salir de tu casa y llamar a la puerta de enfrente era suficiente. Podías refugiarte en un sitio acogedor, donde siempre había una historia para ti.

-Siéntate, que te voy a hacer un truco de magia.

Acto seguido mi abuela dejaba lo que estuviera haciendo, se sentaba en la mesa con tapete, sacaba una baraja y la dejaba tranquilamente reposando en el borde, sin abrir. Era entonces cuando comenzaba la historia. Daba igual cuál: piratas, las mil y una noches, inventos que parecían sacados de la mente de Verne, los cómics de Tintin…

En cinco minutos se me había pasado el berrinche y estaba metido por completo en otro mundo, hasta que terminaba el cuento.

-Yaya, ¿y el truco de magia?

-La magia es que en cinco minutos has dejado de estar triste.

Y nunca abrió la baraja.